
Como parte de su compromiso con la promoción de la salud mental y el fortalecimiento de las familias, la Fundación CTC llevó adelante el taller vivencial “Cuidar en Tribu” en un Espacio de Primera Infancia (EPI), destinado a referentes familiares de niñas y niños de entre 45 días y 3 años.
La propuesta generó un espacio de encuentro, aprendizaje y reflexión en torno a los desafíos de la crianza durante los primeros años de vida, una etapa clave para el desarrollo infantil. A través de una modalidad participativa, las familias pudieron compartir experiencias, intercambiar perspectivas y acceder a herramientas prácticas basadas en la evidencia científica.
Durante la jornada se abordaron diferentes ejes fundamentales para comprender y acompañar el desarrollo temprano:
- Desarrollo infantil de 0 a 3 años: se trabajó sobre las necesidades evolutivas propias de esta etapa, desmitificando creencias frecuentes y comprendiendo el llanto, la presencia y el vínculo como aspectos esenciales para el desarrollo cerebral y emocional.
- Emociones en la infancia: se propuso una mirada comprensiva de las conductas infantiles, entendiendo los desbordes emocionales desde la empatía y reconociendo las necesidades que suelen encontrarse detrás de cada comportamiento.
- Límites con sentido: se brindaron herramientas para construir límites claros y respetuosos, promoviendo formas de comunicación que favorezcan el desarrollo emocional sin perder de vista la importancia de revisar nuestra propia historia de crianza.
- El cuidado de quienes cuidan: se reflexionó sobre la importancia del autocuidado, la validación del cansancio y la construcción de redes de apoyo como pilares fundamentales para una crianza saludable.
Desde la Fundación CTC agradecemos a la coordinación del Espacio de Primera Infancia y al Ministerio de Desarrollo Social por la confianza y por hacer posible este encuentro, que reafirma la importancia del trabajo articulado entre instituciones para promover el bienestar de las infancias y sus familias.
Creemos que acompañar a quienes cuidan es una forma concreta de cuidar a las infancias. Porque criar no tiene por qué ser una tarea solitaria: cuando existe una comunidad que sostiene, la crianza se fortalece y se construye, verdaderamente, en tribu.